En la profesión de Educadores y Educadoras Sociales las tecnologías pueden ser efectivas en su trabajo para incluir a las personas con discapacidad. En el ambito escolar la escuela debe prepararnos para ser ciudadanos activos de nuestra sociedad, una escuela inclusiva que defiende el derecho de todas las personas a formarse en un mismo espacio, un espacio sin barreras, en el que el trabajo cooperativo sea una constante y la diversidad un valor, partir de la igualdad de oportunidades y del uso de recursos que beneficien a todos/as. Por su versatilidad y adaptabilidad a diferentes contextos, las TIC pueden ser aliados para la inclusion. Atender a la diversidad significa no sólo estar sensibilizado ante las diferentes capacidades, motivaciones o estilos de aprendizaje, sino también poner en marcha actuaciones que sirvan para compensar desigualdades y favorecer la efectiva igualdad de oportunidades (Gómez Jarabo, 2012).
Las personas con discapacidad en el largo de la historia de la humanidad han ido logrando su inclusión en la sociedad desde siempre, aunque de forma lenta, estas personas han ido participando cada vez más en la sociedad, ya sea en el deporte o en la vida social y laboral. Con la evolución hacia la sociedad de la información y en red fue necesario repensar este acceso, la brecha digital es un problema que aqueja a las personas con discapacidad pero también las tecnologías son muy importantes para estos avances, por ejemplo con las TIC una persona descpacitada-citadas por ellos mismos - puede por ejemplo, tener: “la posibilidad de pedir cita médica online, sin desplazarme”, “disfrutar de películas o documentales gracias a la opción de audiodescriptor”, “pedir ayuda tan solo apretando un botón” o “conocer a otras personas en mi situación, de otras ciudades y países del mundo”.
La Fundación Adecco realiza una encuesta a 700 personas con discapacidad para saber qué piensan sobre las tecnologías en su proceso de inclusión y para la búsqueda de empleo.
A continuación se presentan algunas de las preguntas y respuestas de la encuesta:
Fuente: Encuesta Tecnología y Discapacidad. Fundación Adecco.
De acuerdo con los resultados, en general, la mayoría de las personas con discapacidad reconocen que la transformación tecnológica y digital ha facilitado su inclusión en el mundo laboral o también ha impulsado su participación, como la consolidación del teletrabajo y la digitalización de empleos que antes se basaban en la fuerza física ampliarán las oportunidades para estas personas.
Fuente: Encuesta Tecnología y Discapacidad. Fundación Adecco.
Sin embargo, algunas personas todavía temen que la tecnología, especialmente la Inteligencia Artificial, pueda perjudicar su inclusión laboral. Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco: “habrá que hablar en términos de destrucción de obra para referirnos a la transformación de la empresa. La tecnología no ha venido a sustituirnos, sino a acompañarnos, y nuestro derecho es aprovechar su potencial, poniéndola al servicio de las personas. Para ello, es fundamental minimizar la brecha existente, fortaleciendo las habilidades digitales entre las personas con discapacidad, así como conectando áreas tecnológicas y sociales, para que toda innovación tecnológica aborde desde el inicio las necesidades de las personas con cualquier tipo de discapacidad”. (Gil, pág. 3).
Fuente: Encuesta Tecnología y Discapacidad. Fundación Adecco.
Aun de acuerdo con la encuesta, 70% asegura que las Nuevas Tecnologías han mejorado su calidad de vida global, facilitando su formación, acceso al empleo, ocio o comunicación. Además, el 72% de los encuestados con empleo explica que las Nuevas Tecnologías le ayudan a desempeñar su puesto de trabajo.

Fuente: Encuesta Tecnología y Discapacidad. Fundación Adecco.
La encuesta ha indicado que el empleo de las tecnologías adaptadas en el puesto de trabajo varía en función del tipo de discapacidad, siendo más frecuente en el caso de discapacidades sensoriales (51%) o físicas (30%), con adaptaciones como pantallas de gran formato o teclados con cobertor - para evitar pulsaciones involuntarias- y menos habitual en el caso de personas con discapacidad intelectual (3%) o psíquica (1%).
Según Mesonero: “Afortunadamente, en los últimos años han ido surgiendo numerosas adaptaciones tecnológicas para facilitar la visión, la audición o el movimiento de las personas con discapacidad. Además de seguir avanzando en estos recursos, uno de los mayores desafíos es también facilitar el entendimiento. La accesibilidad cognitiva es un derecho reconocido por Naciones Unidas al que debemos dar respuesta, con más herramientas para que las personas con discapacidad intelectual puedan comprender textos, tarjetas o tecnología y acceder al mercado laboral en igualdad de condiciones. Recursos como la lectura. Será fácil tener un papel destacado en los próximos años”. (Gil, pág.6).
Por tanto, se puede decir que el impacto de la tecnología en el proceso de inclusión tiene ventajas y que supera, con mucho, los inconvenientes, siendo aliadas para facilitar la igualdad de oportunidades y su acceso al empleo y también a la educación, siendo necesario que, según Gómez Jarabo, en este evento debemos estar todos presentes: empresas tecnológicas y creadores de espacios web que promuevan la accesibilidad y usabilidad de dispositivos, aplicaciones y otros servicios; el profesorado, fomentando el uso de metodologías, espacios y recursos útiles y accesibles a todos los estudiantes; La sociedad es cada vez más sensible a las dificultades de los demás.
Fuentes:
Barroso-Moreno, C., Rayon-Rumayor, L., & Bautista García-Vera, A. (2023). Big Data y Business Intelligence en Twitter e Instagram para la inclusión digital. Comunicar, 74, 49-60. https://doi.org/10.3916/C74-2023-04
Gil, I. (2021). 10º INFORME TECNOLOGÍA Y DISCAPACIDAD. Fundación Adecco. https://fundacionadecco.org/notas-de-prensa/informe-tecnologia-discapacidad/
Gómez Jarabo, I. (2012). Discapacidad y Tecnología: Un reto para el profesorado del siglo XXI en contextos escolares Inclusivos. Revista científica electrónica de Educación y Comunicación en la Sociedad del Conocimiento, 12, 187-201.
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